Vive desde tu alma

Un espacio para tu sanación emocional, liberación interior y crecimiento espiritual hacia la plenitud

“Yo soy Arturo Sulca”: cómo dejé de pelear con mi origen para empezar a amarme

LA GUERRA SECRETA

Hay guerras que no se pelean en campos de batalla, sino en el documento de identidad. Durante décadas, viví peleado con mi propio nombre. Me llamo Arturo Sulca. Y durante mucho tiempo, esas dos palabras me pesaron como una sentencia. Viví en conflicto con ellas porque eran las mismas que nombraban a mi padre.

A él, lo juzgué en secreto (y, a veces, no tanto). Durante años, guardé mucha rabia, tristeza y frustración por su alcoholismo, una herida que ni siquiera me atrevía a admitir ante mí mismo. De paso, viví también peleado con mi madre por haber sido, según mi juicio de entonces, la “cómplice” de haberme nombrado así.

Hoy entiendo que rechazar mi nombre era, en el fondo, una forma dolorosa de rechazarme a mí mismo.

LA LEALTAD INVISIBLE

A veces, el amor toma formas extrañas. Para buscar el reconocimiento de ese padre con el que estaba peleado, repetí sus pasos sin darme cuenta. Mi padre fue profesor universitario y yo también me dediqué a la docencia universitaria por más de dos décadas, buscando ser reconocido como “catedrático” ante sus ojos. Creía que era mi vocación, pero en gran parte era una lealtad invisible: buscaba validar mi existencia a través de su aprobación.

El 4 de mayo de 2021, la vida me sacudió. Mi padre murió tras más de diez años de Alzheimer. Y casi en simultáneo, perdí ese trabajo universitario que había usado como escudo. De repente, me quedé sin el padre, sin el rol y sin la máscara. Me sentí culpable por nunca haberle pedido perdón y por nunca haberlo perdonado en vida.

Toqué fondo. Pero fue ahí, en el silencio de la pérdida, donde pude empezar a escuchar.

EL ENCUENTRO CON ARTURO

La verdadera sanación no ocurre cuando borramos el pasado, sino cuando lo integramos con amor. Entendí que provenir de una familia marcada por el alcoholismo no define quién soy. Entendí que mi nombre no es una condena, es solo un nombre. Lo que importa es la energía con la que yo decido habitarlo hoy.

Haber tomado la decisión de reconciliarme con mi padre tras su fallecimiento me trajo una paz profunda. Solté la culpa. Solté la necesidad de ser “el catedrático” para ser simplemente Arturo. Y al hacerlo, pude reconciliarme también con mi madre, lo que ha traído un gozo inmenso a mi vida.

TE PRESENTO A MI VERDADERO YO

Mi nombre es Arturo Sulca. Y este es el nombre de una persona a la que me he atrevido a conocer recién pasados mis 40 años. Hoy, ya no soy el eco de mi padre. Soy un hombre que se ama, que se ha perdonado y que ha descubierto que es posible vivir feliz y en paz, más allá de las heridas de la infancia.

Te comparto esto porque sé que no soy el único. Muchos cargamos con lealtades invisibles, repitiendo historias familiares o rechazando nuestro origen sin saber que, al hacerlo, bloqueamos nuestra propia felicidad.

Si sientes que estás viviendo una vida para complacer a otros, o si hay heridas con tus padres que te impiden avanzar, quiero decirte algo: es posible sanar. Es posible cortar el hilo del dolor y tejer uno nuevo de amor.

🕊️ Como acompañante evolutivo, facilito procesos de sanación profunda para que te reconcilies con tu historia y recuperes tu propia voz. No tienes que esperar a tocar fondo para empezar a ser tú mismo. Conversemos.

🚀 ¿Cómo quieres que te acompañe?

Tienes dos formas de dar el siguiente paso conmigo:

  1. ¿Estás listo para empezar? Agenda directamente tu sesión de descubrimiento (gratuita) en mi calendario digital. Elige el día y hora que mejor te convenga: 📅 pulsa este enlace.
  2. ¿Tienes alguna duda previa? Si prefieres preguntarme algo antes de agendar o contarme brevemente tu situación, escríbeme directo a mi WhatsApp personal. Te responderé con gusto apenas haga una pausa. 💬 Pulsa este enlace.

Deja un comentario