Vive desde tu alma

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Me hallo en el Alma que mira desde el rostro de mi hermano

Soy merecedor de amor incondicional y del más alto bien. Donde vaya y con quienes esté, me esperará mi supremo bien. A pesar de mis máscaras y sombras (y a pesar de las de los demás también), puedo encontrar en el verdadero ser de mi prójimo la bondad. Me vinculo con mis semejantes desde la compasión y la misericordia, esto es: comprendo su dolor, comparto mi brillo interior para conectar con el suyo, y también estoy en sintonía con el corazón de mi hermano.

Y con esta certeza es que puedo saber que, con todos mis hermanos, me esperará mi/su/nuestro bien supremo, puesto que nada real puede ser amenazado ni nada irreal existe. Recién ahora me percato de que en esto consiste la paz de Dios. Y puedo sentir, como una suave corriente eléctrica recorriéndome todo el cuerpo, que lo real es la más pura comprensión de Amor que habita en mi corazón y en el corazón de mi hermano.

Pero sé que aún a veces hay pensamientos, ideas, creencias, palabras e historias en mi mente que pueden estorbar para vincularme con mi hermano. Sin embargo, cuando soy consciente de estas ilusorias murallas, solo necesito sentir el corazón lleno de luz que se aloja en él o en ella, y que está en su rostro mismo, en ese Ser que anima su rostro y que me mira desde la ternura, la dulzura y la hospitalidad incondicional.

Y me pregunto: ¿quién es el que habita en las facciones del rostro de mi hermano que quizás siente miedo, rabia, tristeza o repulsión? Entonces, me prometo que iré detrás de esas máscaras que intentan suplantar su verdadero rostro… E intuyo que, cuando halle su verdadero rostro, también hallaré mi verdadero rostro, mi rostro desnudo, sin ninguna máscara. Y lo contrario también es cierto: cuando reencuentre mi verdadero rostro, percibiré plenamente y por primera vez el rostro desnudo de mi hermano, que no es más que su Espíritu, que no es más que el Espíritu mismo, ya que aquí solo hay Uno de nosotros con múltiples rostros Y eso desde donde nos acoge a todos es la fuente Amor sin límites de la que venimos todos, que todos somos.

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